En KORE PARTS, no solo distribuimos componentes; validamos rendimiento. Entendemos que el sistema de inyección es la métrica de salud más crítica de tu motor. Por ello, hemos desarrollado el Protocolo KORE, un estándar de inspección y prueba que garantiza que cada inyector que sale de nuestras instalaciones cumpla con las especificaciones del Equipo Original (OEM).

Utilizamos bancos de prueba digitales para medir la entrega de combustible en tiempo real.
Precisión: Verificamos que el volumen de inyección sea exacto en ralentí, carga media y máxima potencia.
Resultado: Eliminamos el riesgo de mezclas pobres o ricas que dañan tu motor o disparan el consumo de gasolina.

Un inyector puede entregar combustible, pero si no lo atomiza correctamente, la combustión es ineficiente.
Detalle: Analizamos visualmente la geometría del chorro y el tamaño de la gota.
Resultado: Garantizamos una atomización fina para arranques instantáneos y una respuesta al acelerador suave y potente.

Sometemos cada unidad a presiones superiores a las de operación normal bajo condiciones de estrés térmico.
Seguridad: Comprobamos que no existan micro-fugas en el cuerpo del inyector ni goteos en la boquilla cuando el sistema está cerrado.